¿Alguna vez has jugado Jenga? La tensión aumenta con cada pieza que se retira, revelando la importancia de una base sólida. Un solo movimiento en falso y ¡todo se derrumba! De manera similar, nuestras vidas requieren una base firme y un propósito claro para resistir las presiones y construir algo duradero.

La Biblia nos ofrece una guía invaluable para esta construcción intencional. En 1 Corintios 3:11, leemos: «Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.»

Este versículo nos recuerda que el único fundamento seguro sobre el cual podemos edificar nuestras vidas es Jesucristo y su propósito para nosotros. Intentar construir sobre cualquier otra cosa – riquezas, fama, reconocimiento humano – es como jugar Jenga sobre una mesa inestable. Tarde o temprano, las presiones de la vida harán que todo se tambalee y caiga.

¿Cómo se aplica esto a nuestro día a día?

  • Identifica tu base: ¿Sobre qué estás construyendo tu vida? ¿Son tus logros profesionales, tus relaciones, o tus posesiones materiales? La Biblia nos invita a evaluar nuestros cimientos y asegurarnos de que Cristo sea la piedra angular.
                  • Construye con propósito: Así como cada pieza de Jenga tiene un lugar y contribuye a la estructura, cada aspecto de nuestra vida debe alinearse con el propósito que Dios tiene para nosotros. Esto implica buscar su voluntad en nuestras decisiones, cultivar nuestros dones y talentos para su gloria, y amar a los demás como él nos ama.
                  • Resiste las pruebas: Al igual que en el Jenga, enfrentaremos momentos en los que nuestra «estructura» se sienta vulnerable. Sin embargo, cuando nuestra base es Cristo, podemos mantenernos firmes en medio de la incertidumbre, sabiendo que él es nuestro refugio y fortaleza.

Construir nuestras vidas sobre el propósito de Dios no significa una existencia libre de desafíos, pero sí garantiza una estabilidad y un significado profundo que trasciende las circunstancias. Así como un juego de Jenga bien construido puede resistir varios movimientos, una vida edificada sobre Cristo puede soportar las pruebas y permanecer en pie.

Hoy te invito a reflexionar: ¿Qué tipo de edificio estás construyendo? Asegúrate de que tu fundamento sea sólido e inamovible: Jesucristo.

¿Qué acciones puedes tomar hoy para alinear más tu vida con el propósito de Dios? ¡Comparte tus ideas en los comentarios! 👇