La vida de todo ser está en sus manos; ¡él infunde vida a toda la
humanidad! (JOB 12:10  RVC)

Buscar el sentido de la vida es algo que ha desconcertado al ser humano
durante miles de años. Sin embargo, la verdad es que
centrarte en ti mismo no te revelará las respuestas.
No te creaste tú mismo. Por tanto, ¿cómo podrías saber para qué fuiste
hecho? Si yo te entregara un invento que no hubieras visto antes, no
intuirías cuál es su función. Y el dispositivo en sí no podría explicártelo
tampoco. Solo quien ha elaborado el manual del usuario podría darte las
respuestas.
Dios es nuestro Creador, y la Biblia es su manual. Nos puso aquí en la
tierra por una razón: para que le amemos a él y también a los demás. Si le
preguntamos a Dios y leemos su Palabra, descubriremos la forma exacta en
que deberíamos hacerlo.

El sentido de la vida se encuentra únicamente en Dios